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Una casa muy ‘arty’ en la que todo gira en torno a la cocina
Mónica Diago

Localización
Madrid (España)
Colaboradores
Muebles Ala
Color
VANCOUVER
Cantidad
2 tablas
Fotografía
Claus Fotografía
Arquitectura / Diseño
Mónica Diago
Material
Sensa
Aplicación
Encimera de Cocina
Fecha de finalización
2025
En este proyecto de renovación, la interiorista Mónica Diago tenía claro que era imprescindible “cohesionar materiales nobles: mármoles en suelos y embocaduras, roble y piedra natural, sin que el conjunto resultara recargado”. Para lograrlo, encontró el material perfecto: Sensa Vancouver de Cosentino.
Ubicada en la calle Barquillo, en el barrio madrileño de Justicia, la vivienda ha sido reformada por el estudio de Mónica Diago para la promotora boutique Lumier. “Está planteada como una reinterpretación contemporánea de una casa ‘arty’: espacios con carácter, piezas con presencia y una atmósfera elegante sin caer en lo excesivo. La base del proyecto la construyen mármoles naturales y una paleta cálida que se equilibra con una cocina en roble natural”, explica la diseñadora.
En este contexto, había que dar “protagonismo a la cocina sin invadir, que fuese una pieza central y elegante, integrada en la atmósfera del barrio de Justicia, sin parecer un elemento ajeno o excesivamente nuevo”. Y con esa premisa, “la encimera Sensa Vancouver actúa como un elemento protagonista: aporta profundidad, dibujo y una lectura pétrea muy coherente con el lenguaje general de la casa”.
Concebida como gesto arquitectónico
El material de Cosentino se ha utilizado como superficie principal de la cocina (encimera y zona de trabajo) y, en continuidad, como frente en las áreas más expuestas “para reforzar la sensación de pieza monolítica y para proteger el paramento. La intención era que la piedra no fuese un acabado sino un gesto arquitectónico, una pieza con peso visual, que dialoga con el roble y con los mármoles del resto de la vivienda”.
Para Diago, eso “supuso trabajar con con un material que ofrece una estética natural muy potente pero con un plus de confianza para el día a día: cuando el proyecto busca mucha presencia de piedra, es importante que el cliente no sienta que está sacrificando uso por belleza. Además, a nivel de proyecto, nos permite precisión de soluciones (encuentros, cantos, continuidad con el frente) y un resultado muy limpio, que era clave en una cocina de roble donde cualquier imperfección se nota”.
Una elección natural
En este caso, Sensa era la elección natural “porque queríamos piedra natural de verdad (con su dibujo, su profundidad y su variación), pero con un comportamiento adecuado para una cocina que iba a tener mucho protagonismo y uso. Sensa Vancouver encajaba perfectamente con la idea Arty: elegante, con carácter, pero sin estridencias. Y además con una durabilidad muy buena a lo largo del tiempo, debido a su mejora en el mantenimiento y prestaciones”.
Y es que el proyecto “pedía un material con identidad estética (veta, movimiento, profundidad) para sostener el discurso, pero también necesitábamos una superficie que transmitiera tranquilidad en el uso. Elegimos la tabla pensando en cómo iba a convivir con el roble y con los mármoles del suelo: buscábamos contraste cálido-frío y un dibujo que sumara sofisticación sin competir con el resto”.
La fase de diseño y definición fue determinante para que la pieza “quedara arquitectónica, no solo como una encimera colocada. En una cocina donde el roble es tan protagonista, necesitábamos que la piedra se instalara con mucha precisión para que los remates fueran impecables, con pocas juntas, continuidad y encuentros limpios. Además, en el día a día, la limpieza es muy sencilla: agua, jabón neutro, y listo. Para nosotros era importante que el cliente no tuviera que vivir pendiente de la encimera. Evidentemente, como en cualquier cocina, conviene mantener hábitos básicos, pero la experiencia general es de bajo esfuerzo y alta satisfacción”.






























