Case Study
Silvia Trigueros y Cosentino presentaron el baño ‘Halo’ en MIAD 2025
Silvia Trigueros

Localización
Madrid (España)
Material
Dekton
Aplicación
Encimera, bañera, banco y plato de ducha
Cantidad
5 tablas
Fotografía
Gonzalo Botet
Arquitectura / Diseño
Silvia Trigueros
Color
Nebbia, Umber
Espesor
12 mm, 20 mm
Fecha de finalización
2025
El baño ‘Halo’ nace como un refugio contemporáneo donde el agua y la tierra se encuentran. Presentado en la edición de MIAD 2025 en Madrid, el espacio de Silvia Trigueros se articula en torno a geometrías curvas, una paleta de tonos terracota y superficies minerales que envuelven al visitante en una experiencia inmersiva. La colaboración con Cosentino permitió materializar esa atmósfera sensorial con una selección precisa de superficies: Dekton Nebbia y Dekton Umber.
La ducha como elemento articulador
La pieza que organiza el conjunto es la ducha. “La ducha sin duda es el elemento alrededor del cual se articula todo el espacio. El punto de partida fue el rociador de Dornbracht”, explica el equipo. A partir de ahí, el plato de formas curvas ejecutado con material de Cosentino, la mampara curva y la pared con textura redondean un núcleo escénico que concentra la experiencia del agua. La presencia de AquaHalo, con su caída circular, introduce el elemento acuático en su estado más etéreo, como una neblina que abraza el cuerpo mientras la luz se difumina sobre las superficies claras.
La elección de materiales se tomó desde una idea clara de color y textura. “Llevábamos una paleta de color y texturas naturales muy marcada en el proyecto y nada más llegar a Cosentino dimos con los materiales que nos permitían remarcar esta imagen y el color terracota que envuelve al proyecto.” Dekton Nebbia fue clave por su lectura mineral y su gran formato no poroso, perfecto para zona húmeda; Dekton Umber sumó profundidad cromática, encajando con precisión en la paleta terracota del espacio.
El reto fueron las curvas
Desde el punto de vista constructivo, las superficies resolvieron el reto de las curvas con limpieza y continuidad. “Nos permitió trazar las curvas en las distintas superficies sin apenas cortes y además con la tranquilidad de contar con un material de 20 mm que aguanta la pisada”. Esa robustez técnica se hizo especialmente evidente en el plato de ducha y en el tránsito alrededor del banco y la playa de la bañera, donde el uso exige resistencia y estabilidad.
También el cliente subraya las virtudes de la combinación elegida. “Dekton Nebbia casaba a la perfección con la idea de piedra natural pero con la ventaja de la pieza grande y de que el material no era poroso, perfecto para el espacio. En el caso de Dekton Umber el color fue clave, casaba a la perfección en la paleta de color elegida”. A esto se suma la ventaja operativa del formato: “Las tablas nos permitían hacer las piezas con poco despiece y el grueso de 20 mm nos garantizaba que el espacio de la ducha fuera pisable. Aunque se trate de una exposición nos gusta que los materiales empleados sean los adecuados para el uso”.
El recorrido por este baño confirma esa intención de inmersión calmada. Las líneas orgánicas guían la vista y el movimiento; los planos cálidos envuelven sin estridencias; la iluminación —suave y envolvente— acompaña el diálogo entre las superficies Cosentino y los revestimientos, matizando brillos y acentos. La encimera de lavabo se integra con naturalidad en un frente de estética serena; la playa de la bañera propone una pausa táctil; el banco se convierte en borde habitable desde el que observar el juego del agua; el plato de ducha, al centro, actúa como escenario principal.































