Case Study
Summumstudio crea un espacio sensorial con la nueva superficie Éclos de Cosentino en Casa Decor
Summumstudio

Localización
Madrid (España)
Material
Éclos
Aplicación
Encimera, suelos, paredes, estante, isla, puerta
Fotografía
Craus Fotografía
Arquitectura / Diseño
Summumstudio
Color
Tajnar, Phantome, Legnd, Ivora, Landr, Wondr
Fecha de finalización
2026
En un contexto como la feria de diseño Casa Decor, donde lo escenográfico suele imponerse, el espacio de Cosentino diseñado por Summumstudio da un paso más allá y convierte el material en experiencia y la sostenibilidad en argumento arquitectónico. Con el título de ‘Manantial’, el espacio se plantea como un ecosistema que representa la idea del origen, en el que el agua es el hilo conductor y la materia la que le da forma. La novedad es, precisamente, el propio material, pues todo está realizado con Éclos, la nueva superficie de Cosentino.
El espacio se construye como una secuencia de capas donde lo sensorial y lo técnico se ponen en diálogo. No es ni un baño, ni una cocina, ni un salón, sino todo a la vez. “El espacio y por lo tanto la propuesta arquitectónica debe de ser capaz de expresar la misma versatilidad que caracteriza al material de Cosentino”, comenta Jose María Gimeno, arquitecto y fundador de Summumstudio haciendo referencia a Éclos. Y añade: “es un material capaz de adaptarse y cumplir con las necesidades de diseño que se requieren en un espacio de baño, de cocina o en el equipamiento, como el mobiliario, por lo tanto nuestra propuesta trata de contextualizar un espacio multifuncional con reminiscencias a esos tres universos”.
Uno de los elementos más llamativos del espacio, el bloque suspendido, ha sido también el gran reto a nivel de ejecución para el estudio y, visualmente, uno de los puntos focales. “Un elemento que dota a la instalación de carácter y singularidad y que destaca por el efecto de levitación, al tratarse de un elemento de más 400kg de peso”, apunta Gimeno.
El material como origen del espacio
En este ‘Manantial’, todo comienza con Éclos el nuevo material de Cosentino fabricado en gran parte de cristal reciclado y libre de sílice cristalina. Una superficie que no se introduce como un elemento más, sino como el verdadero protagonista del proyecto. A través de él, Summumstudio ha sido capaz de mostrarnos las virtudes de esta nueva superficie. “En nuestra opinión el material destaca por notables mejoras en dos campos: la estética y la técnica. La mejora estética es notable, debido a la profundidad y transparencia visual que transmite. La naturalidad con la que betas se definen y profundizan en el core del material le aporta un realismo y una condición incomparable”, comenta Gimeno. De hecho, su tecnología INLAYR®, basada en una construcción tridimensional por capas, permite trabajar la profundidad, el color y la vibración visual como parte activa de la arquitectura.
“Técnicamente se comporta de manera extraordinaria”, añade el diseñador. “Es un material apto para cualquier aplicación, con una facilidad de manipulación muy alta, que no requiere de maquinaria especial para trabajarlo y que a pesar de su aspecto rígido y poco maleable, dota de una gran plasticidad”.
“En nuestro caso hemos puesto el material al límite, vaciándolo, decapándolo, sometiéndolo a todo tipo de mecanizados con múltiples herramientas, comportándose excelentemente sin haber sufrido rotura alguna”. Así, pasa de ser un mero revestimiento a convertirse en un elemento arquitectónico. Suelo, paredes, encimeras, isla o incluso elementos suspendidos responden a una misma lógica material, generando continuidad y reforzando la lectura unitaria del conjunto.
Continuidad, ritmo y profundidad
Uno de los aciertos del proyecto es su capacidad para trabajar la diversidad sin romper la coherencia. La colección Eclectic Veins de Éclos se despliega en distintas aplicaciones, desde grandes planos hasta detalles más fragmentados, como el mosaico que compone la puerta de acceso. Este recurso introduce un cambio de escala que enriquece el conjunto sin desordenarlo. Las vetas, los tonos y las variaciones cromáticas funcionan como un sistema de ritmo que atraviesa el espacio, generando una lectura dinámica pero controlada.
Mientras, en la zona más introspectiva del proyecto, aparece Éclos Phantome. Su fondo negro profundo, atravesado por vetas cobrizas y matices verdes, construye una atmósfera densa y envolvente. Aquí, la arquitectura se vuelve más contenida, más silenciosa, reforzando la relación entre materia y percepción.
Frente a ello, Éclos Tajnár introduce un registro distinto. Su base beige clara y sus vetas suaves aportan luminosidad y una sensación de calma que se expande por el resto del espacio. Aplicado en múltiples superficies y despieces, actúa como soporte continuo, equilibrando la intensidad de las zonas más dramáticas.
Sostenibilidad como proceso
Más allá de la experiencia espacial, la sostenibilidad aparece como una condición estructural del proyecto. Así, en ‘Manantial’, el agua no es un recurso oculto, sino un elemento conceptual que articula el espacio. Se presenta como un bien valioso, casi escenificado, en coherencia con el compromiso de Cosentino de realizar toda su producción con un 99% de agua reciclada.
La reutilización del agua se suma al uso de energía 100% renovable y los materiales reciclados en el centro de la producción. A esto se suma la voluntad de extender el ciclo de vida del espacio: tras la exposición, los elementos serán recuperados e integrados en nuevos entornos.
“Manantial es el lugar donde Éclos nace y brota, fluyendo de manera natural conformando un espacio inmersivo, atmosférico, casi celestial, que simboliza la creación matérica de Éclos, a partir de la interacción de la luz, el agua y el vidrio, elementos inherentes a esta materia y que conforman su ADN”, concluyen desde el estudio.






































