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Sara Folch

Diseñadora de interiores

Imagen número 15 de la sección actual de Sara Folch
“Los nuevos materiales nos permiten tener acabados más resistentes y funcionales sin renunciar a la estética”.

Si hay algo que caracterice a la barcelonesa Sara Folch es la búsqueda incansable de la innovación. Cada uno de los más de cien proyectos que ha desarrollado en sus más de 25 años de andadura como estudio de interiorismo se caracteriza por un diseño rompedor en el que la tecnología y la funcionalidad juegan un papel fundamental. Desde espacios públicos a privados, desde gimnasios a coworkings pasando por restaurantes, teatros, tiendas y viviendas particulares, Sara Foch es sinónimo de un elegante diseño atemporal y sostenible que se adapta a la necesidad del espacio y de sus clientes.

Una rica mescolanza

Soy una mezcla de mis padres. Mi madre no estudió interiorismo, pero es como si lo hubiera hecho, conocía todas las texturas, cambiaba la casa según la estación. Mi padre tenía una metalúrgica de agujas en la que creaban y diseñaban maquinaria, motores y tecnología. Podríamos decir que, para mí el interiorismo es la unión de mi madre con mi padre, la fusión de la tecnología con los papeles y terciopelos.

Los inicios

Me formé en Barcelona, en Llotja. Recuerdo que en las clases éramos 50, 60 o 70 personas estudiando, esto me encantaba porque todos estábamos en el mismo lugar creando diferentes ideas, lo que me resultaba algo potente y motivador. Mientras estudiaba estuve trabajando y haciendo prácticas en varios estudios de interiorismo. Cuando terminé, pensé que cinco años con 70 personas viendo cómo diseñar y avanzar eran suficientes, por lo que al cabo de un año decidí montar mi propio estudio.

Mis referentes

Primero, mis padres; segundo, la naturaleza; tercero, grandes arquitectos como Raitre, Le Corbusier, Nouvel, Foster… También me inspiro mucho en la moda, que me viene por parte de mi madre. Me declaro enamorada de las cosas muy bien hechas. Los grandes diseñadores como Jean Paul Gaultier, Pierre Piccolo de Valentino… Conceptos diferentes y que pueden vestir a todo el mundo. Y es que, como yo, mis estilos son muy diferentes, paso de uno minimalista a uno barroco. Esto no quiere decir que un estilo sea mejor que otro, sino que cada uno se adapta mejor a un tipo de cliente o a un espacio. Creo que cualquier persona que se dedique a trabajar para otros, debe encontrar la esencia de cada persona, con lo que quiere y con el espacio que tiene, ya que seguramente esa misma persona en otro espacio cambiaría completamente. La arquitectura antigua también me inspira: Egipto, Los Mayas… Al final, mi inspiración es la historia a lo largo de los siglos.
Imagen número 16 de la sección actual de Sara Folch

Sara Folch en Cosentino City Barcelona. Foto: Starp estudi

Barcelona

Barcelona ha marcado una diferencia en mí y lo sigue haciendo. La ciudad vivió un gran cambio con los Juegos Olímpicos del 92 que es cuando yo, al año siguiente, creé mi estudio. Teníamos el mundo a los pies, todos nos miraban. Aquí hay grandes nombres que apuestan por la creatividad, de ahí que tengamos una ciudad cómoda, funcional, de diseño, con una arquitectura maravillosa y restauradores impresionantes. Tenemos paisajes, luz, y también a Gaudí. A grandes arquitectos como Domènech i Montaner, tenemos el modernismo. Barcelona tiene una base muy potente, y paseando por sus calles cada día aprendes.

Grises, pero sin material fetiche

Colores, texturas y materiales son otra constante en el mundo del interiorismo. A mí me gustan todos los colores, pero diría que me decanto por el gris en todas sus gamas. Gris plata, gris azul, gris arena, gris topo, gris blanco. El gris está siempre de alguna manera en mis proyectos. Aunque a veces pueda no verse, o esté muy sutilmente. Creo que es el color que puede unir con cualquier otro. Y en lo que a materiales se refiere, creo que todos son especiales, pero depende del cliente y el trabajo para escoger el adecuado. Elijo el material en función de la finalidad que quiero proyectar. Generalmente utilizo materiales naturales, pero primando siempre la funcionalidad. Por eso, en muchos proyectos apuesto por superficies como Silestone o Dekton, que son más resistentes. En mis casas, por ejemplo, he puesto Dekton, porque puedes cortar encima, no se mancha, es antibacterias...

UNA CASA TECNOLÓGICA CON LA FUNCIONALIDAD Y BELLEZA DE SILESTONE

``Queríamos que en la cocina y en los baños hubiera materiales que ofreciesen resistencia y durabilidad, y un mantenimiento sencillo``. Por eso, Sara apostó por Silestone. Su baja porosidad lo convierte en un gran aliado frente a las manchas típicas de una encimera de cocina. Además, la superficie mineral híbrida de Cosentino resiste a la perfección el uso de los productos químicos habituales en la limpieza del hogar, facilitando su limpieza. Esta apuesta por un diseño bello y funcional se extiende a toda la casa, repleta de tecnológica domótica, lo que permite su control desde un smartphone.

Para mí la sostenibilidad es…

Hacer proyectos atemporales, que perduren, utilizar materiales naturales, productos reciclados de los plásticos y artesanía, y apostar por pequeñas empresas e industriales que apuestan en su producción por cuidar el medioambiente. Al final es un poco de lógica. Para mí la sostenibilidad es que las cosas duren. Por eso, como interioristas tenemos que elegir el mejor material para cada aplicación. No utilizar, por ejemplo, un mármol para una encimera de cocina en la que vas a tener mucho uso o para una instalación que vas a desmontar en un mes. En esta vida debemos sacar partido a lo que vemos, a nuestra creatividad, y unir esto con todo el cariño.

Hacer de la necesidad una virtud

Con la pandemia nos hemos dado cuenta de muchas de las carencias de nuestras casas, aunque yo he de decir que mis clientes me llamaron para felicitarme y decirme que estaban encantados, que podían trabajar, disfrutar de la familia. Quizá porque soy mujer, tengo tres hijos y no he querido renunciar ni a mi vida laboral ni a la personal, en mis espacios siempre he concebido un área donde pueda compaginarse todo. ¿Por qué no poder estar con la familia y estudiando o mandando correos a la vez? Yo he trabajado sábados, domingos y mi marido también. Entonces, combinas vida laboral y vida personal, y esto hace que adaptemos los espacios a nuestro estilo.
Imagen número 17 de la sección actual de Sara Folch

Aperol Spritz Bar - Foto: Joan Altés

En busca de la atemporalidad

Como decía antes, pienso que hay que invertir en buenas piezas, que sean duraderas, porque lo bueno siempre perdura. De hecho, estoy a favor de reutilizar cosas de los clientes si tienen calidad. Si no, no hace falta comprar todo a la vez, es mejor que una casa sea una evolución de vida. En cuanto a los materiales, pasa lo mismo. A mí me gusta Dekton, que es una gran superficie, lo que no significa que sea económica, significa que las prestaciones calidad-precio son muy buenas, y eso hay veces que el cliente no entiende. Ahí, nosotros, como profesionales, tenemos un papel muy importante de concienciación.

Tecnología envuelta en terciopelo

La tecnología es un hecho y está claro que mejora la vida. Pienso que todas las casas, que todo el diseño, hay que unirlo con tecnología. Y es por lo que estoy apostando, diseñando todas las piezas. Mi diseño y mis proyectos se podrían resumir en tecnología envuelta en terciopelo. Que es un poco mi padre y mi madre. Adaptada a cada cliente, a cada espacio y a cada necesidad. El buen diseño es el que nos ayuda a vivir mejor y da igual que sea barroco, clásico, minimalista o rosa, negro o blanco.
Coworking Barcelona - Gran Via Business & Meeting Center. Fotos: Mercè Gost

Lo que me gustaría hacer

Hay veinte mil proyectos que me encantaría hacer. Uno sería ser la directora creativa de una película, me encantaría. Después te diría un panteón, porque creo que es la esencia del ser humano. La luz, el agua, el aire, creo que un panteón es la unión con lo que somos o lo que podemos llegar a ser. Poder plasmar toda la unión de estos elementos naturales. Me encantaría incluso que fuese un panteón biodegradable.

El futuro

Estoy diseñando mi propia colección de muebles, pero siempre pensando en que se vean cosas diferentes y en no repetir. Nunca repito una pieza, aunque la tecnología siempre ocupa un lugar privilegiado en mi concepto de diseño y en los proyectos que acometo. Además, quiero hacer algo social vinculado al mundo del diseño, a ver cómo lo planteo.

Mis diez piezas de diseño favoritas

1. Chaise longue LC4 de Le Corbusier (1928)

2. Lámparas Lucellino de Ingo Maurer (desde 1966, en la imagen)

3. Tocador de “La corte de los milagros” (2020)

4. Mecanismo LS990 de JUNG (1999)

5. El reloj Pasha de Louis Cartier (1943)

6. Silla Plastic Chair de los Eames, Vitra (1950)

7. Coche Mini, diseñado por Alec Issigonis (1959)

8. Museo Nacional de Qatar de Jean Nouvel (2019)

9. Frasco de Chanel N°5 de Coco Chanel (1921)

10. El dibujo de Mickey Mouse de Ub Iwerks/Walt Disney (1928)
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“Hay que invertir en buenas piezas y materiales, que sean duraderos, porque lo bueno siempre perdura``.
Sara Folch

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