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Consejos y trucos para mantener tu cocina limpia y desinfectada

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En estos días, limpiar y desinfectar la cocina y la encimera cobra especial importancia para nuestra salud. Además, contamos con tiempo de sobra para hacerlo de manera adecuada y diaria. La cocina es el lugar con más gérmenes en tu hogar, incluso por encima del baño, según el prestigioso microbiólogo Charles Gerba, profesor de salud pública, ciencias ambientales e inmunología en la Universidad de Arizona. Pero limpiar la cocina como es debido evitará infecciones, cuidando así de nuestra salud y la de toda la familia. Y es que se trata de una estancia muy propicia para la propagación de bacterias y gérmenes, dado que en ella se manipulan, preparan y conservan alimentos, y hay unas condiciones especiales de calor, vapor y humedad. Pero, ¿cada cuánto hay que hacer una limpieza a fondo de la cocina?, ¿qué convendría limpiar a diario en una cocina? Te damos unos consejos que deberías llevar a cabo:

Limpiar cocina

LIMPIAR COMO RUTINA

Hay unas áreas que necesitan una limpieza diaria y esos son las tablas de cortar alimentos (son mejores las de plástico que puedas lavar regularmente en el lavavajillas o a mano y después con lejía), el fregadero y los estropajos, bayetas y paños de cocina.

Para el fregadero es muy efectivo pasar vinagre, uno de los antisépticos naturales más potentes que hay. Y para los estropajos, bayetas y paños, una buena idea es emplear lejía en una proporción del 10% sobre el resto de agua (que actúe cinco minutos) y dejar secar una vez enjuagado, pues la humedad propicia la proliferación de las bacterias. Una alternativa, si el modelo que empleas lo permite es meterlo en el microondas entre dos y tres minutos, en un bol con agua; luego repite la operación de enjuagar bien y dejar secar. Además, renueva los estropajos y las bayetas cuando ya estén deteriorados, lo aconsejable es reemplazarlos cada dos o tres semanas.

De forma más esporádica habrá que desinfectar y limpiar la cocina a fondo estos otros elementos de la cocina: las encimeras, los suelos, los armarios (por dentro y por fuera), el cubo de la basura y los electrodomésticos. Lo detallamos punto por punto a continuación.

ENCIMERAS IMPOLUTAS

Para cualquier tipo de encimera, a diario habrá que retirar manchas de salsas, migas de pan o restos de alimentos, en una pasada rápida. También convendrá cada día hacer una desinfección completa mediante agua tibia y una solución jabonosa que elimine los gérmenes. De hecho, en situaciones de alerta sanitaria como la actual, debemos extremar la precaución y limpiar con más frecuencia las encimeras y superficies de trabajo, tras cada uso (2-3 veces al día), para asegurarnos de la completa desinfección. Como aconseja Maite Pelayo, microbióloga portavoz técnico del Instituto Silestone, el limpiador de hogar o el agua y jabón, habrá que frotarlo con un estropajo destinado exclusivamente a este fin y dejar actuar unos minutos. No hay que usar estropajos con los que luego limpiaremos la vajilla, y en el caso de las encimeras de acero, habrá que encontrar un modelo que no raye la superficie. A continuación, habrá que aclarar y secar con un paño limpio.

La manera de desinfectar las encimeras de cocina de cualquiera de nuestras marcas Silestone, Dekton, Sensa o Piedra Natural es la que se recomienda para todo tipo de superficie con la que podamos tener contacto físico. Aparte del jabón lavavajillas y como complemento, se puede emplear una bayeta humedecida con un poco de lejía diluida en proporción 1/100, lo cual se consigue añadiendo algo menos de una cucharada sopera a un litro de agua. Por último, también se puede usar alcohol de limpieza, con las debidas precauciones y recordando no mezclar productos.

SUELOS IMPECABLES

Por regla general, bastará barrer o pasar el aspirador y luego fregar el suelo, entre tres y cuatro veces por semana. No obstante, con la excepcional situación que estamos viviendo, el Instituto Silestone recomienda que una vez finalizado el cocinado hagamos una limpieza general de la cocina y el suelo, y ventilemos todo el ambiente.

Foto: Jo Scott

LIMPIEZA DE LOS ARMARIOS

Conviene limpiar los frentes de los armarios con agua jabonosa una vez por semana, prestando especial atención a los tiradores, que son los que más suciedad suelen acumular. En cuanto a los interiores, deberían hacerse una limpieza concienzuda cada tres meses.

¿QUÉ HAY DE LOS CUBOS DE BASURA?

En ellos reciclamos los restos orgánicos, el vidrio, el papel y los envases (de plástico, latas y tetra briks). Antes de proceder a la limpieza, es mejor colocarse guantes pues así protegernos de las bacterias que suelen acumular los cubos de basura. Lo ideal, que la frecuencia sea una vez por semana y la limpieza se haga bien por dentro y por fuera, incidiendo bien en las esquinas si los cubos son rectangulares o cuadrados. Para desinfectar bien tanto te vale un detergente como vinagre blanco.

Foto: casaenorden.com

NO TE OLVIDES DE LOS ELECTRODOMÉSTICOS

A la hora de limpiar la cocina, el interior de la nevera convendrá que lo laves una vez por semana con agua impregnada en zumo de limón u otro producto de tu confianza, como amoníaco. También limpia las gomas de las puertas. El exterior puedes lavarlo con menos frecuencia, a excepción del tirador de la puerta, que conviene que repases a diario por la suciedad que llega a acumular.

 

Por cierto, ojo con el depósito de agua de la cafetera, pues es uno de los cinco lugares con mayor cantidad de gérmenes en la cocina. Apuesta por una limpieza mensual para remediarlo. Lo mismo para el resto de elementos como hervidores de agua, tostadoras… Salvo el horno, que es mejor darle un repaso tras cada uso. Si te parece algo engorroso, apuesta con un horno pirolítico que tiene función de autolimpieza y, además, suele ser más ecológico, pues no se precisan disolventes ni otros productos químicos contaminantes para su limpieza.

LIMPIEZA ESPORÁDICA, PERO NECESARIA

Por último, dos veces al año dedícate a aquellas zonas ocultas y grandes olvidadas, bajo los zócalos de los armarios o tras la nevera, por ejemplo. Son espacios que acumulan polvo y a los que hay que prestar atención a la hora de limpiar la cocina con esmero. También aprovecha para repasar y lavar bien las baldosas que quedaban ocultas.

UNOS CONSEJOS EXTRA PARA DESINFECTAR LA COCINA A FONDO

De nada sirve tanto limpiar la cocina concienzudamente si tus manos no están bien limpias antes de comenzar con esta tarea. Para eliminar cualquier rastro de bacterias y virus de las manos, no basta con frotar y aclarar rápidamente, habrá que emplear un minuto a su lavado con agua tibia y jabón, restregando durante 15 a 20 segundos vigorosamente, dedos, dorso de manos y muñecas, antes de aclarar con abundante agua. Para secarlas emplea un paño limpio o una toalla de papel de un solo uso.

Por otro lado, para evitar riesgos, conviene cocinar los alimentos a temperatura elevada (por encima de 70º) y mantenerlos protegidos para evitar recontaminaciones.

También hay que limpiar la vajilla y el menaje de cocina, preferentemente en el lavavajillas, a máxima temperatura. Por último, no te olvides del desagüe del fregadero, que convendría desinfectar mensualmente.

Así que ya sabes, toca mantener siempre limpios los espacios comunes de la cocina, los pomos de las puertas y armarios, el interruptor de la luz, prestar especial hincapié en el tirador de la nevera… Y es que gracias a estas medidas se evitan posibles infecciones. Limpiar la cocina correctamente es importante para nuestra salud y la de los nuestros.


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